Entrevista a Agustina Barranquet Sierra

Agustina (A.B.S.) es una joven, nacida en Uruguay, que decidió fuertemente emprender en nuestra ciudad. Dejó la comodidad de su país natal para apostar en formar una familia y emprender con algo realmente novedoso para nuestra ciudad. En la siguiente nota te contamos que hace con su emprendimiento, 1000 Razones, ubicado en San Martín 703 esq. Santiago del Estero.

N y N: ¿Qué es 1000 Razones?
A.B.S.: 1000 Razones surge en Uruguay, mi país natal, hace unos años como parte de la tendencia mundial que es el alquiler de ropa. Concretamente el emprendimiento en Río Cuarto surge a raíz de mi radicación en la ciudad por motivos personales, de la mano de mi profesión, Licenciada en Estudios Internacionales, Analista Internacional y Técnica en Comercio Exterior y Mayorista; y como parte de la expansión internacional de la marca mediante la modalidad de franquicia. En este escenario el estudio de las actividades comerciales locales me permitió descubrir este nicho de mercado no explotado, para el género femenino pese a existir algunas expresiones relativas al género masculino.

Cada fiesta un nuevo vestido
Lo que se busca con este emprendimiento es que las mujeres puedan “estrenar” un vestido para cada fiesta. Agustina nos comenta que: “a todas nos ha pasado que llega el día de la fiesta, y no tenemos que ponernos y terminamos pidiéndole a alguna amiga o comprando algo carísimo a último momento para usarlo poco y a veces hasta solo una vez”. En 1000 Razones proponen alquilar un look completo de fiesta a la moda, incluyendo no sólo el vestido sino también accesorios que lo complementen.

Club de Mujeres
La emprendedora uruguaya dice: “contamos con varias prendas únicas diseñadas por nuestro equipo de diseñadores en Montevideo, Uruguay y prendas confeccionadas por distintas marcas nacionales e internacionales. Hay prendas bordadas, modificadas y vestidos de diferentes estilos. Ofrecemos prendas originales y con personalidad”. Pero lo más importante es que complementariamente incorporan la propuesta de “Pone a Trabajar Tu Ropero” que consiste en la toma de prendas de moda vigente y que mantengan el estilo de la marca en concesión. Buscan ser un Club de Mujeres en que poden ayudarse entre todas. Por eso invita a las mujeres que tienen vestidos de fiesta a la moda a ponerlos a trabajar en su ropero y así obtener un porcentaje del alquiler en cada instancia que se concrete.

Obstáculos y oportunidades
“Desde el comienzo fue un desafío dada mi condición de extranjera que implicaba un escaso conocimiento del mercado y la sociedad local (parámetros de moda, costumbres, implantación y aceptación de una modalidad primigenia). De todas formas, a lo largo del primer año y mediante el ejercicio de diversas actividades de marketing logré extender un lazo con el público objetivo y obtener así, la información necesaria para enfocar y desarrollar mejor el negocio” destacó Agustina. La gran ayuda con la que contó desde un principio fue el apoyo de casa central y el conocimiento obtenido con su trayectoria.
Además, vale destacar que el marco regulatorio resultó accesible para la implantación del modelo de negocio.

N y N: ¿Cómo valoras tu emprendimiento en este momento?
A.B.S.: Actualmente, luego de transcurrido un año, me encuentro en una fase de crecimiento y adaptación. El seguimiento y las evaluaciones me sitúan en una tendencia favorable, con nuevos desafíos por enfrentar y cumpliendo etapas de incorporación de nuevas prendas que atiendan el perfil de la demanda local y de la zona aledaña. Sigo en la búsqueda de crecer y de satisfacer las necesidades de mi público.

N y N: Para cerrar, la última pregunta… ¿Cómo integras tu trabajo con otros aspectos de tu vida personal y familiar?
A.B.S.: Las particulares características de mi experiencia me han impuesto un relevante esfuerzo, con momentos de dedicación intensa al negocio dejando de lado así, tiempo de recreación y de vida familiar. Resulta fundamental contar con el apoyo familiar para poder llevar a cabo un emprendimiento, dado que demanda mucha dedicación. En mi caso estos aspectos resultaron de mayor complejidad por mi condición de extranjera y la ausencia de vínculos con la sociedad local.

Por : C. S. Grisel Demarchi Colonna
Entrevistas y redacción de NYN