devaluacion_inSegún estimaciones realizadas por JP Morgan, el ritmo de drenaje de dólares sería el peor desde 2002 y se registraría una caída en las reservas del BCRA que llegaría a los US$ 37.500 millones a fin de año. Sin embargo, el economista Jorge Ingaramo planteó que ese escenario “puede que no ocurra”.

“La semana pasada el complejo aceitero declaró más de US$ 800 millones, de lo cual una parte va a la demanda de importaciones. Es decir que el Banco Central tiene que seguir abasteciendo la oferta de dólares para los importadores, porque sino la economía se para. Teniendo en cuenta que la perspectiva para este año es de superávit comercial, si el gobierno acelera la tasa de devaluación, de ahora hasta octubre, podría conseguir no perder más reservas”, señaló el economista.

Y agregó: “El Gobierno tiene ahora por delante el ingreso de una cosecha, que con valor agregado incluido debe rondar los US$ 33.000 millones, incluido el valor agregado de la industria aceitera, la molinería, algunas exportaciones de maíz con valor agregado, etc. No debería ser causal de bajas de reservas, salvo que el Banco Central siga jugando mal en el mercado del blue, o interviniendo en el mercado paralelo a través del mercado mayorista. No creo que eso vaya a ocurrir”.

-Esta situación, entonces, no debería ser causal de baja de reservas

-Yo creo que lo peor respecto a la pérdida de reservas ya pasó. No hay que olvidarse de que la Argentina vivió prácticamente desde septiembre del año pasado hasta ahora sin el flujo normal de las exportaciones de soja, porque hubo casi 10 millones de toneladas menos. Pero ahora están, aunque cuesten menos que el año pasado: 12% menos en precios, pero 15% más de soja. Sin embargo, las reservas del Banco Central no tienen que estar tan difíciles como la pinta el JPMorgan.

-¿De esos US$ 33.000 cuántos van a reforzar las reservas del Central?

-Depende de las demandas de importaciones. Como hay una demanda de importaciones muy reprimida, el Gobierno tiene que juntar todo lo que puede de la soja, porque nosotros somos totalmente soja dependientes, la industria argentina no agroalimentaria tiene un déficit comercial externo de US$ 32.000 millones dólares.

Fuente: www.papacordoba.com.ar