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Se acerca el vencimiento del impuesto y la distorsión se agrava año a año. El nuevo gobierno no ha dado ninguna señal de modificaciones concreta.

Originalmente concebido como un impuesto a los grandes patrimonios, el impuesto a los bienes personales engloba año a año a más contribuyentes. Su mecanismo de aplicación (grava patrimonios por encima de $305.000) hace que con la creciente inflación y consecuente aumento de valuaciones queden afectados mas patrimonios.
Más allá de cuestiones técnicas puntuales, la valuación del patrimonio se hace por el valor fiscal o costo de adquisición en el caso de los inmuebles (el que resulte mayor) y por valor de mercado el resto de los bienes (AFIP emite todos los años una “tabla de valuacione s”). Como observara el lector cualquier persona que tenga un inmueble y un auto de mediana gama será contribuyente del impuesto, como así también quienes tengan algún auto de mayor valor y algo de efectivo.
A modo de recordatorio, enunciamos a continuación los sujetos obligados a realizar la presentación de la declaración jurada de Bienes Personales:

  • Quienes posean bienes valuados, al 31/12/2015, según las disposiciones del Impuesto sobre los Bienes Personales por un importe superior a los $305.000,00. En este caso corresponderá la presentación de la Declaración Jurada y el pago del impuesto resultante.
  • Quienes aún no superando el importe de $305.000,00 en la sumatoria de sus bienes, sean empleados en relación de dependencia y su sueldo bruto correspondiente al año 2015 haya superado los $96.000,00. En este caso la Declaración Jurada solo reviste el carácter de informativa.
  • Quienes aún no cumpliendo con ninguna de las condiciones citadas en los puntos anteriores se hayan inscripto en algún momento en el Impuesto sobre los Bienes Personales y hayan omitido tramitar la baja correspondiente. En este caso también la Declaración Jurada reviste el carácter de informativa.

Es muy importante que entre la serie de cambios fiscales que prevé el nuevo gobierno entre en agenda bienes personales. Se debería estar pensando en aumentar por lo menos tres veces el mínimo no imponible, sobre todo teniendo en cuenta que la última modificación a este valor es del año 2007 (y en ese momento ya estaba atrasada). Si esto no ocurre, cualquier persona que posea un automóvil va a convertirse en contribuyente de este impuesto, que originalmente fue concebido para gravar los “grandes patrimonios”.

Cr. Federico García Córdoba