En el polo fabril que Fiat Chrysler Automobile (FCA) tiene en el barrio Ferreyra de la ciudad de Córdoba hay un espacio reservado para incrementar la fabricación de cajas de cambio que, por ahora, seguirá esperando.

Ayer, el presidente de la firma en Argentina, Cristiano Rattazzi, admitió que este plan, que implica una inversión cercana a los 100 millones de dólares, quedó en “stand by”.

“Estamos haciendo más cajas, pero no el gran proyecto del que se venía hablando, que por ahora está en stand by hasta que veamos bien qué pasa”, dijo el empresario al término de una disertación que se realizó en la Bolsa de Comercio de Córdoba.

Rattazzi vinculó este freno a los cambios que están ocurriendo en el mercado automotor a nivel mundial. “Tenemos que ver qué pasa con los autos eléctricos, por ejemplo. Son cosas globales que definen el futuro e influyen”, explicó.Sin embargo, el escenario crítico que enfrenta la economía argentina es un factor ineludible. El titular de Fiat mencionó en su exposición que “es tremendo soportar tasas (de interés) de más del 70 por ciento por más de un mes, y acá van dos meses”.

En junio pasado, cuando el proyecto parecía haber cobrado más fuerza, el CEO de FCA en Argentina, Antonio Filosa, ya lo había advertido. “Las inversiones las estamos estudiando. El escenario económico argentino ahora nos pone algún cuestionamiento más”, indicó el ejecutivo.

Por lo pronto, la producción del modelo global Cronos derramó en una mayor demanda de las transmisiones C-530 que Fiat hace años produce en Ferreyra. En 2017, la producción de cajas rondó las 30 mil unidades anuales, pero este año la proyección es llegar a 60 mil. Con la nueva planta, que por ahora seguirá siendo sólo un plano, la expectativa era elevar la cifra hasta 150 mil.

Mercados

Sobre el derrumbe que viene experimentando el mercado automotor en los últimos tres meses, como consecuencia de la escalada del dólar y del aumento de tasas, Rattazzi eligió una posición intermedia.

“Vamos a cerrar el año en casi 800 mil autos. No es el millón al que aspirábamos ni los 960 mil del año pasado, pero sigue siendo uno de los mejores años para la Argentina. Y aunque vayamos a 700 mil autos el año que viene, también sigue siendo un número muy bueno”, expresó.

También se refirió a la necesidad de que el país fortalezca la competitividad que ganó con la devaluación y se transforme en “netamente exportador”.

Lo ejemplificó con el caso de Fiat, que reconoció como “muy dependiente de Brasil”, cuando el modelo Cronos está concebido dentro de una plataforma global.

Al respecto, recordó que hace 10 años la industria local llegó a enviar más de 100 mil vehículos a México, pero luego eso se perdió porque “Argentina y Brasil se encerraron en una situación de no competitividad en el Mercosur”.