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Una empresa familiar riocuartense en constante crecimiento que ha logrado posicionarse en el mercado. Próxima a su cumpleaños número 65, Luis Prieto y su hijo mayor Germán, integrantes de la dirección imprimen parte de su filosofía empresarial en esta nota

Desde 1951 hasta la actualidad
Desde 1951 hasta la actualidad, INGRAF ha sido dirigida por tres generaciones de la familia Prieto; la primera con Florentino y Valentín; luego Gustavo, Héctor y Luis y la tercera con Germán, Sebastián, Gastón, Pablo y Juan. Es la imprenta con más años en la actividad de la ciudad y motivo de orgullo para la familia; han pasado por diferentes locales, de San Martín y Cabrera, pasando por calle Mitre y a su actual edificio en San Martín al 900; de utilizar la Tipografía hasta llegar a la Impresión Offset de Calidad o Láser a Gran volumen; de trabajar solo con clientes de la ciudad para luego expandirse hacia todo el país y el mundo.

Crecimiento en ascenso
Durante estos 65 años, la empresa familiar gráfica ha ido evolucionando al ritmo de la tecnología. Luis y Germán comentan que a partir del siglo XXI empezó un crecimiento marcado en cuanto a la adquisición de nuevas máquinas tal como había sucedido en la década del 70. Como todo rubro, cada uno se va perfeccionando y especializando sobre un área, al respecto expresan “Desde el 2000 somos una gráfica, casi exclusiva del papel, nos equipamos para hacerlo en todas sus variedades”.

NyN: ¿Cómo mantienen un estilo vanguardista?
Germán Prieto: Nos vamos profesionalizando, la única forma es capacitándose, hablando, aprendiendo, proyectando y arriesgando. Nuestra Familia, casi en su totalidad viene del mundo gráfico, nacimos entre papeles, mi abuelo empezó en el año 1928 en este oficio, es algo muy nuestro.
Si bien el personal de las distintas áreas de INGRAF realiza cursos y seminarios, Germán expresa que no hay escuela y que la formación se logra en gran parte a través de la experiencia, “El contacto directo con clientes, colegas y vendedores de equipos es otra herramienta para aprender.”

Adrenalina en papel
Lejos de ser una imprenta o centro de copiado, INGRAF es una Industria Gráfica. Al ser una fábrica, cada producto pasa por muchas etapas, son al menos siete los procesos tanto para hacer una tarjeta personal como un libro por ejemplo y eso, elevado a lo inmediato. “El cliente quiere las cosas para ayer, no hay posibilidad de ida y vuelta, al plazo de entrega lo determina él”, expresa Luis.
Cómo se puede imaginar la rutina de la industria gráfica es muy compleja considerando el ritmo de trabajo, “Al cambiar la tecnología se modifican los tiempos, y mientras más grande es el negocio, más complejo se torna”, enfatiza Germán convencido que en un año la tecnología ya es vieja.

NyN: ¿Cómo sostener el personal en esta vorágine?
Luis Prieto: La principal actitud es no trasladarles el estrés del “urgente”, buscar el equilibrio, utilizando fundamentalmente el diálogo. La clave es incorporar buena personas, por eso hemos invertido en la búsqueda de personal, y obtuvimos excelentes resultados.

Filosofía impresa hacia adentro y afuera
“Somos cinco hermanos trabajando junto a Luis, es una empresa súper familiar, las personas que no son familiares de sangre se consideran parte, y ese es el valor más grande que tenemos”, comenta Germán, el mayor de la tercera generación. Destaca que el pilar más fuerte es el capital humano, la calidad de las personas que trabajan tanto en producción como en la atención al público, “Sin ellos por más tecnología que poseamos, no podríamos crecer”.
Seriedad, honestidad y compromiso son valores que caracterizan la relación de INGRAF con cada cliente y proveedor. Tal es así, que innumerables veces se ha trabajado sábados y domingos para cumplir con la entrega del producto, algo que tomamos como primordial, cumplir con lo pactado. “Aparte de la mejor tecnología de equipos impresores de Río Cuarto, al ser seis personas directos de familia tenemos un plus al momento de entregar los productos a tiempo”, explica Luis.

Pensando en INGRAF 2020
En cinco años proyectan la industria gráfica familiar un 50% más grande, para concretar ese sueño aún faltan muchos saltos. En este sentido, Germán fiel al espíritu emprendedor, cuenta “Siempre nos esforzamos por mantener y elevar la calidad, desde hace muchos años es una costumbre realizar inversiones constantes en equipos, capacitación, control y personal”.
INGRAF, un ejemplo a seguir. Una empresa familiar que ha sobrevivido a las crisis, supo adaptarse a los cambios y encontrar nuevas alternativas, ha mantenido su espíritu inicial y ha conseguido fortalecer los lazos entre quienes llevan este timón.

INGRAF EN CIFRAS

65 Años de Impresiones
Más de 50 equipos de producción
(pre-impresión, impresión, post- impresión)
Más de 50 productos distintos
Más de 5000 clientes activos
Más de 20 localidades imprimen en Ingraf