En el tema lechero siempre se habla de tamberos, de industrias, pero pocas veces se enfoca la realidad desde la mirada de las pymes. El sector industrial más pequeño, es claramente el que menos gana en ese segmento de la transformación de la materia prima, pero a la vez el que más expectativa tiene sobre la mejora del negocio.
En nuestra región del oeste santafesino hay varias pymes lácteas que con un manejo de pocos miles de litros diarios, generan especialmente quesos, que tienen una distribución en la zona, pero también algunos llegan a otros puntos del país. Con pocos empleados, pero muchas cargas impositivas, sin salida de producción al exterior; y poca promoción productiva y dentro del mercado por parte de los gobiernos, las pymes intentan seguir en el camino lechero.

Con las inundaciones en el Departamento Castellanos, las grandes empresas supieron suplir la caída productiva que llegó a un 15 por ciento, pero en el caso de las pymes esa falta de leche cruda se percibe en la actividad diaria.
Más allá de esto, un industrial que conversó con LA OPINION reconoció que la situación de las empresas “está mejor que hace un año”, ya que por ejemplo “las ventas están más fluidas”, con lo cual se sobrelleva mucho mejor a la estacionalidad baja de los veranos, lo que no permite que haya pérdidas tan grandes.

El promedio de pago de estas industrias está promediando 1,60 pesos por litro actualmente, lo que requirió una mejora de algunos centavos recientemente, tal como sucediera entre las más grandes. Subió el precio de la leche pagado al productor, pero también los insumos, que van desde los fermentos, los materiales, los servicios y demás, con lo cual este rango de costos se elevó, añadiendo en este sentido la suba salarial que entre agosto de 2012 y abril de 2013 se irá dando hasta completar el 27 por ciento, conseguido por la gremial lechera.

Concretamente y considerando al queso cremoso como el producto estrella de este tamaño de industrias, actualmente el costo productivo se sitúa en 16 pesos por kilo, tomando como eje el pago de 1,60 por litro de leche, que es lo que rige las cifras finales de precios. En tanto, la venta en planchada de fábrica, el precio con el que sale el producto es de 17,50 pesos más IVA, a nivel general, demostrando que las ganancias que se tienen son mínimas a pesar de los costos globales de cada empresa. Sólo se modifica la ganancia en algunos pocos centavos más para los productos que añaden entregas en destino, a los cuales se les agrega un diez por ciento del precio final. Sin embargo, “las ganancias son mínimas”, reconocen. Claro está que esos quesos terminan llegando a las góndolas a precios no menores que los 40 pesos, más que duplicando el valor original.

Lo importante, es que los empresarios tienen la intención de seguir en el negocio, de trabajar en una temporada que empezó complicada por la herencia que dejó la sequía, que sumó muchas lluvias y es por eso que con la estabilización climática se cree que a partir de marzo podría haber una mejora en cuanto a números, a demanda y a desarrollo de la actividad, siempre y cuando la necesidad de materia prima de las grandes industrias no sea mayor a la actual como para alterar la actividad que está rigiendo a las firmas de nuestra región.

Fuente: www.lecherialatina.com