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Las últimas disposiciones de AFIP en materia de obligaciones tributarias que deben cumplir los contribuyentes, hace que los profesionales en ciencias económicas deban dedicar cada vez más tiempo al cumplimiento de los diversos regímenes, traduciéndose en un costo administrativo que soporta el contribuyente.

La informatización y cruzamiento de datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos se ha convertido en un sello de la administración kirchnerista. A modo de balance de la última década, se podrían enumerar un sinnúmero de acciones en este sentido. Esto ha modificado sustancialmente la conducta de muchos contribuyentes y fundamentalmente el rol del contador público como profesional.

Los contadores deben convivir a diario con serias deficiencias en el diseño de los programas aplicativos de la AFIP, con una página web del fisco nacional que resulta obsoleta en cuanto a su tecnología y velocidad y, fundamentalmente, con las contradicciones en las normas de cumplimiento obligatorio para los contribuyentes.

Respecto a las PyMEs que no disponen de estructura administrativa y que, además, no cuentan con una gran tecnología informática, el contador  oficia de traductor de los aplicativos y normas de la AFIP a contribuyentes cuya prioridad es subsistir sin caerse del sistema.

Para llevar adelante estas obligaciones, el profesional en ciencias económicas soporta un costo administrativo (también en menor medida corresponden a los fiscos provinciales y municipales) que termina recayendo sobre el contribuyente.

Primer semestre de 2015 cargado de obligaciones

A los vencimientos normales de impuesto a las ganancias y bienes personales del periodo fiscal 2014, este año se sumaron la implementación del nuevo régimen de información de compras y ventas y la factura electrónica. Ambos regímenes generaron en las PyMEs adecuaciones en sistemas informáticos y procesos administrativos, que en la mayoría de los casos aun no funcionan como deberían. En el medio de todo esto AFIP debió prorrogar el plan de 120 pagos, ya que muchas empresas habían quedado afuera por la gran cantidad de obligaciones durante mayo. Muchos profesionales y estudios se vieron sobrepasados ante la inminente aplicación de estos regímenes, sumados al plan especial de facilidades y las obligaciones fiscales corrientes.

Por: Cr. Federico García Córdoba