Mercado cambiario en Argentina

mc_iEl mercado cambiario siempre ha sido un tema sensible entre los argentinos. Es que la historia traumática, en materia de inflación y cambios de moneda, ha contribuido para que las personas y empresas con excedentes vean a las monedas extranjeras como buenas alternativas de resguardo.

La ley de Gresham  enuncia que, cuando en una economía circulan dos monedas (una “buena” y otra “mala”), la moneda “buena” desplaza a la moneda “mala”, siendo la pérdida del atributo de reserva de valor lo que convierte a una moneda en “mala”. En este sentido, la moneda “mala” es sólo utilizada como medio de cambio, pero la reserva de valor, el patrón de medida de los bienes y de pagos diferidos es realizado habitualmente en término de la moneda “buena”. En consecuencia, los agentes forman expectativas sobre las variables de la economía en términos de la moneda “buena” –ya que mantiene un poder de compra más o menos constante- pero valorizada en términos de la moneda “mala”. De ahí las constantes preocupaciones de los argentinos por lo que ocurrirá con el dólar.

Para proyectar la evolución del dólar en el canal oficial, cobran relevancia los contratos firmados en el mercado de futuros. Las operaciones celebradas en el mismo, y pactadas el 30 de abril con vencimiento en el diciembre de 2013, convalidan un precio de 5,955 pesos por dólar estadounidense, lo que supone un tasa implícita del 14,52% para lo que resta del año. En este mercado, es habitual la aparición del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con posturas vendedoras para evitar precios mayores. La razón principal es que el gobierno intenta contener la tasa de inflación con un ancla cambiaria, la cual no  resulta efectiva, debido al cierre selectivo de las importaciones que está practicando.

Por otra parte, y de acuerdo con la última información disponible al finalizar abril y correspondiente al 19 del mismo mes, el BCRA comunicó que sus reservas internacionales totalizaban 39.801 millones de dólares, mientras que la base monetaria alcanzaba los 295.335 millones de pesos. Esto supone que cada dólar disponible en las reservas cubría, en el momento de la información, 7,42 pesos de la base monetaria. Esos mismos valores eran, a principio de año, los siguientes: reservas internacionales por 43.232 millones y base monetaria por 305.407 millones, lo que implicaba un dólar de cobertura de 7,06.

Ahora bien, ¿qué tan adecuado es el nivel de reservas actual en virtud de la baja de más de 3.000 millones desde el comienzo del año? En un estudio del propio BCRA, realizado en el año 2006 por Martín Redrado et. al. titulado “La política económica de acumulación de reservas: nueva evidencia internacional” se intenta dilucidar cuál es el nivel óptimo de reservas. Los autores establecen una propuesta que involucra un criterio comercial (según el cual las reservas sirven para asegurar un determinado período de importaciones) y un criterio financiero (donde las reservas sirven para garantizar pagos de deuda externa por un período de tiempo determinado). Asimismo, y utilizando un método aditivo que contempla ambos criterios, propusieron que el nivel óptimo de reservas debe ser uno que garantice la necesidad de hacer frente a cuatro meses de importaciones, más un año de pago de deuda externa (pública más corporativa) y que brinde cobertura para, al menos, una octava parte de los medios de pagos en circulación. Siguiendo dicha definición, Argentina debiera contar actualmente con reservas internacionales por aproximadamente 53.000 millones de dólares; es decir, 32,5% más de lo que posee.

Dado lo expuesto, no resulta sorprendente que muchas personas opten por comprar dólares de manera informal. Asimismo, en el canal formal, los importadores intentan adelantar pagos en el exterior, lo que supone más presión por el lado de la demanda. De cualquier modo, el BCRA tiene la posibilidad de instaurar un programa monetario creíble, en el que se fijen objetivos y se actúe en consecuencia, para que los agentes económicos puedan confiar en la moneda nacional y la autoridad monetaria puede alcanzar un nivel óptimo de reservas que permita un desarrollo armónico. En ese sentido, cuenta todavía con una herramienta que se ha resignado a utilizar por el momento: la tasa de interés.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current month ye@r day *