Estaba de vacaciones, al costado de la pileta, me puse a dialogar con un productor regional de una finca en San Juan. Me contaba lo que le pagaban sus productos puestos en el flete, me sorprendió. En estos párrafos subsiguientes les comento porqué están como están las economías regionales.

gondola

Encontré, hojeando, el índice IPOD de CAME, que mide la diferencia promedio entre el precio de góndola y de origen. Lo que provocó generar algunas conclusiones, que me preocuparon.

Les comparto algunos resultados. En enero de 2016, la pera sufría una de las mayores distorsiones, donde el consumidor pagó en góndola casi 20 veces más de lo que recibió el agricultor en el campo. Muy cerca de la pera se encuentra la acelga -13,07 veces más-, el arroz -13,42 veces más- y la manzana roja -15,71 veces más-.

Los frutos o vegetales con menos diferencia fueron: limón con un contraste de solo 2,44 veces; lechuga que se multiplicó en 3,48; calabaza 3,62; aceite de oliva 3,74 y pimiento rojo 3,85 veces.

La carne, párrafo aparte, en este año que comenzó mantienen distorsiones muy acentuadas, donde la brecha promedio fue de 4,08 veces.

¿Cuánto recibe el productor?, ¿cuánto pagamos?, ¿quién se queda esta gran diferencia?… sólo preguntas.

Por: Lic. Diego José Cambría