Las construcciones de casas módulos, ganan terreno en las zonas serranas de Córdoba. Se adaptan a la urbanización de cualquier ciudad y se construyen en tan sólo 90 días.

La era de las casas de techo alto o de pasillos largos son parte del pasado. Los tiempos de construcción de una unidad habitacional se han acortado, y el mercado exige calidad, rapidez y originalidad. Estos factores son los que reúne el Estudio de Arquitectura Amilcar Rinaudo, que en sólo 90 días construye la casa de tus sueños.
De lado quedaron las maquetas que el estudiante Rinaudo realizaba en la Universidad Nacional de Córdoba. Hoy, este arquitecto distinguido renueva el mercado de las construcciones con sus módulos habitables.
La arquitectura modular brinda la posibilidad de construir una casa en un lapso corto, ya que sirven para dar respuesta inmediata a una necesidad de mercado. Ofrecen calidad, diseño, agilizan los tiempos de construcción en comparación con una casa tradicional, reducen costos y se fabrican a medida del cliente.
Esta tendencia habitacional aglomera mayor cantidad de viviendas en las Sierras de Córdoba. “Desde nuestro estudio, apuntamos a la fabricación de casas vacacionales, debido a la excelente ubicación geográfica en la que estamos”, describe Rinaudo.

NyN: ¿Cuál es la característica distintiva que marca la diferencia a la hora de encarar un proyecto?
Amilcar Rinaudo (A.R): Nos caracteriza la atención personalizada para dedicarle el tiempo exacto a cada proyecto, diseños a medida tratando de cumplir al máximo con las necesidades del cliente.

NyN: Desde que una persona contrata sus servicios hasta que puede habitar la casa, ¿cuánto tiempo pasa?
A.R: Las casas módulos, se fabrican en un plazo máximo de 3 meses.

“La arquitectura debe acompañar el deseo de ser del hombre y lo estético acompañar a la espiritualidad de la persona” reflexiona Amilcar Rinaudo

NyN: ¿Cómo llevas a cabo el proceso creativo de la vivienda?
A.R: Todo se realiza en función de las necesidades presentes y futuras del cliente, si tiene una idea clara de cómo quiere que sea su hogar. Mi misión es ayudarlo, asesorarlo y construirle la casa con la que ha soñado.
Rinaudo fue beneficiario de una beca para estudios en el exterior (Italia), otorgada por el grupo Veneto Río Cuarto. Esta posibilidad de viajar al mundo, lo liberó para abrirse hacia nuevos horizontes y trabajar en diferentes partes del mundo, como; Italia, Barcelona, Francia, Alemania, Suiza, entre otros. Lo que le permitió, a la vez, alcanzar un grado de profesionalismo visible en sus obras arquitectónicas.
A sus 33 años logró independizarse y lanzo su propio estudio, con la premisa de que la arquitectura debe acompañar el deseo de ser del hombre y lo estético acompañar a la espiritualidad de la misma. “Actualmente, en diseño se están incorporando objetos tradicionales pero adaptados al modernismo, en este sentido lo importante es que perdure el espíritu del objeto”, resalta el experimentado arquitecto en su estudio ubicado en la Calle Cabrera 612, Planta Alta.

NyN: ¿Cuál es la vida útil de estas viviendas?
A.R: Puede ser de 20 o 30 años, dependiendo de los materiales a utilizar y el tratamiento de las superficies seleccionadas. La vivienda puede no estar anclada en el terreno, posibilitando su traslado; o se puede hacer una platea de hormigón y anclarlo al piso, de acuerdo a los deseos del cliente.

NyN: ¿Cuáles son los objetivos a mediano y a largo plazo?
A.R: Mi deseo es crecer, enfrentar nuevos desafíos y proyectos en conjunto con jóvenes arquitectos que aporten sus ideas de cara al futuro.
Futuro, que Amilcar Rinaudo lo hace presente a través de esta innovadora propuesta de arquitectura modular que nos abre la puerta a hogares más cómodos, con diseños modernos pero siempre conservando el espíritu de cada persona y cada familia.

 

Nota: C. S. Grisel Demarchi Colonna

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