vaso_de_gaseosa-wideEl Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ratificó que no corresponde que una embotelladora indemnice en concepto de daño punitivo a un consumidor que, en octubre de 2008, encontró un sobre con gel íntimo en el interior de una botella de gaseosa que había comprado en un kiosco.

La cuestión fue abordada en la causa caratulada “Teijeiro o Teigeiro, Luis Mariano c/ Cervecería y Maltería Quilmes S.A.I.C.A. y G. – Abreviado – Otros – Recurso de casación”, mediante la Sentencia Nº 73, que el día 15/4/2014 dictó el mentado tribunal.

No obstante el rechazo de aquel rubro, el Alto Cuerpo consideró que deberá resarcirse al cliente por el daño moral que le ocasionó el hecho, a raíz de la pérdida de confianza en la marca de la gaseosa, razón por la cual una de las cámaras en lo civil y comercial de la ciudad de Córdoba deberá fijar el monto que deberá pagarse.

Para llegar a esta conclusión final, el Máximo Tribunal esgrimió que la procedencia de la multa civil prescripta por el art. 52 bis de la Ley Nº 24240 de Defensa del Consumidor requiere un plus, es decir, una conducta deliberada que denote negligencia grave o dolo, cosa que no puedo advertir con relación al proceder de la embotelladora.

También argumentó que estaba probado que la empresa proveedora había efectuado los controles de calidad requeridos por la normativa vigente, y que no había desplegado una conducta tendiente a abaratar costos o a incrementar la ganancia, sino que se trató de un caso aislado.

Por ello, rechazó el daño punitivo pretendido, toda vez que el consumidor no logró demostrar qué medida de precaución o control concreta habría sido omitida por parte de la empresa para que sucediera lo que ocurrió.

En cambio, entendió que sí debía prosperar el daño moral, pero, más que por la repugnancia que le pudo haber causado la situación de comprar una bebida que no estaba en condiciones de ser ingerida, por la pérdida de confianza en la marca que le había ocasionado el hallazgo en la botella.

A mi modo de ver, por la naturaleza del tribunal sentenciante, éste puede ser considerado un antecedente de gran peso en la materia. Empero, exhorto a las empresas de todo género que den fiel cumplimiento a las normas de calidad y control, a fin de evitar los altos costos que podría generar el resarcimiento de un daño punitivo, máxime cuando es sabido que en caso de duda sobre la interpretación de los principios que establece esta ley, prevalecerá la más favorable al consumidor (art. 3).

 

Abog. Mariano Taddei

Empleado del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba −Río Cuarto−