trigo_inEsta campaña 2013-14 nos propone el desafío de encontrar a través del análisis de lo ocurrido, la alta variabilidad que se está escuchando en cuanto a rindes.

El ciclo agrícola que estamos transitando, se interpreta como algo raro. Haya por septiembre-octubre los pronósticos marcaban un escenario de lluvias y temperaturas que prácticamente no se cumplió. Se avizoraba un año algo seco y las estrategias de fechas de siembra se iban corriendo cada vez más hacia fin de año. Entrando al 2014 las altas temperaturas y los excesos de agua comenzaron a manifestarse produciendo un muy buen desarrollo vegetativo de las plantas, pero un menor llenado de granos debido la baja capacidad fotosintética producto de un exceso de días nublados y encharcamientos temporarios.

Sin embargo y pese a que se escucha que los rindes en maíz y soja son elevados, una encuesta del CREA manifestó que el 70% de los productores advierte que su situación económica es más complicada que el año anterior, a pesar de los buenos rindes que se están dando.

Las empresas agropecuarias están sufriendo un deterioro de sus resultados económicos en los últimos años. Por ello muchos postergaron su crecimiento, redujeron sus retiros, liquidaciones de capital y estiman que la única manera de enfrentar la próxima campaña, va a ser atreves de financiamiento y créditos. Si le ponemos un valor a las pérdidas de rinde cercano a un millón de toneladas de soja, (según Bolsa cereales de Buenos Aires) esto representara 525 millones de dólares menos que ingresaran al país.

La campaña triguera parece comenzar con algunos puntos a favor y mantener algunas incertidumbres. Los perfiles están almacenando muy buena disponibilidad de agua y los valores forward trigo enero 2015 son algo tentadores pero seguimos con la mala previsibilidad comercial en el mercado interno, producto de la intervención fiscal.

El gobierno de Córdoba está estudiando la forma de implementar una línea de financiamiento promocional a través del banco de Córdoba, el crédito estaría basado en un subsidio del 50 por ciento de la tasa de interés y un plazo de cancelación de 270 días. A idea con esto es incentivar que de alguna manera se lleguen a las 600 mil hectáreas históricas que se sembraban en la provincia.

Ing. Agr. Román Gagliano