Las proyecciones de crecimiento de Argentina para 2017, en torno a 2,2 por ciento, figuran por encima del promedio de Latinoamérica, calculadas en 1,2 por ciento según el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un informe divulgado ayer en Washington.

La baja en las previsiones para 2017 se debe a la menor expansión de la prevista en el segundo semestre de 2016, cuando se calculó que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentaría 2,8 por ciento este año.

Sin embargo, el organismo internacional vaticinó un repunte “a medida que los mayores salarios en términos reales aviven el consumo, la mayor demanda externa estimule las exportaciones y la inversión pública aumente”.

En cuanto a la región, el FMI prevé una recuperación de 1,2 por ciento en Latinoamérica para 2017, que implica una revisión a la baja de cuatro décimas ante las previsiones negativas para Brasil y especialmente para México, con la llegada al poder de Donald Trump en Estados Unidos.“La recuperación que se proyecta es más floja que la pronosticada en octubre, dada la persistente debilidad en algunas de las principales economías, aun cuando otras siguen registrando un crecimiento moderado”, indicó el director del FMI para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner.

Pronóstico local

Por su parte, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró ayer que la economía argentina va a crecer este año por encima del 3 ciento.

“Durante 2016 se lograron sentar las bases para tener una economía más sana, sin parches y lista para iniciar un proceso de crecimiento”, afirmó.

Dujovne admitió que, si bien el empleo formal cayó en la primera mitad del 2016, “a partir de agosto el mercado laboral se estabilizó y las cifras de empleo están reaccionando de una manera muy satisfactoria: en octubre y noviembre los empleos crecieron de a 20.000 por mes”. Además, reafirmó que su gestión tiene por objetivo bajar el déficit fiscal de manera “gradual pero sin pausas”.

Fuente: lavoz.com.ar

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