DAIRY FARM

Los productores se quejan fuerte. Y tienen razón. El precio de la leche en tranquera de tambo no cubre los costos de los insumos del tambo y las fábricas no aumentan el precio con que la reciben. Los productores hacen asambleas, algunos llegan hasta cortar los accesos a las plantas, alguna vez se tiró la leche de bronca aunque esto se sabe no es solución ninguna, las entidades se reúnen con Ministros provinciales y la Secretaria de la Nación, se hacen promesas que no se cumplen y así va pasando el tiempo hasta que las cosas se solucionan solas con los aumentos de la leche en polvo de exportación que se vayan sucediendo.

Los productores dicen (y con razón) que la leche baja cuando baja y nunca sube al ritmo de lo que sube y los industriales se quejan de que el mercado interno no da para más, que le controlan los precios, que no se puede exportar o que los reintegros son lentos o que los ATILRA o que los transportistas…… Alguna vez esta cantinela debe acabarse.

El problema está en la forma de comercialización

Ningún producto se comercializa dejando en manos del comprador el precio, la forma en que se retira el mismo y su composición. Hasta su plazo de pago y la forma en que se realiza. Sólo la leche. No hay contratos, no hay suficientes laboratorios imparciales, no hay un patrón de medida, no existe una leche de referencia acordada, no hay legislación suficiente que dé pautas a un plazo posible.

Si una fábrica recibe varios millones de litros por día suma una diferencia de varios millones de pesos por mes bajando sólo 10 centavos por litro lo que le permitiría acordar precio con unos pocos por un mínimo de plata. Y si esos pocos son gremialistas o le suministran una cierta cantidad o son funcionarios que determinan que tal cosa suceda o no suceda podrían resolver su propio problema sin preocuparse demasiado por lo que le pasa a la mayoría de los tamberos. Y estos verán una vez más cómo el fruto de su esfuerzo se malogra y juntarán la bronca de siempre sin ver cómo encarar el asunto.

Lo dijimos y lo diremos: el problema es estructural

La leche es un producto voluminoso y altamente perecedero. Esto pone al tambero en inferioridad de condiciones como para que se diga que hay un mercado perfecto, que los usos y costumbres marcan una forma de trabajo y que el precio lo pone la fábrica. Hace falta una ley que regule la forma de vender la leche como se hizo con los granos, que permita al tambero moverse con comodidad en una situación altamente desigual. El proyecto presentado por el FpV no nos gusta pero es una iniciativa interesante que vale discutir. Todo lo que negocie mientras tanto será lo mismo que escribir en el agua y durará hasta que los que a hoy manejan el negocio les permitan.

La solución existe. HASTA AHORA NO SE LA QUISO TOMAR.

CUMPLIMOS 95 AÑOS

En este mes de febrero cumplimos 95 años. Si miramos los artículos que escribíamos en aquel momento nos dará un poco de vergüenza: reclamábamos precio de la leche y nos juntábamos (eso sí) para protestar. Ahora nos es difícil juntarnos a pesar de que los medios de comunicación han mejorado. Tal vez se nos ha complicado el trabajo y sin duda somos muchos menos. Hemos seguido seguro un camino equivocado: cada vemos somos más dependientes en volumen y dedicación de las fábricas más grandes y la “fidelización” nos juega en contra.

Esperamos que podamos ver cuáles son nuestras verdaderos problemas, que sepamos comunicarlos bien y quienes deben tomar las medidas necesarias para que esta situación histórica e injusta se revierta.

¿Seremos capaces?

Cumplimos 95 años como entidad el 23 de febrero y gracias a eso se estableció el Día del Tambero en esa fecha. No podemos dejar de recordarlo y desearnos muchas felicidades para los que estamos en este negocio. Por lo menos que en esta fecha no nos falten estímulos para encontrar en nuestra manera de hacer, producir y nuestra familia las ganas y los caminos para hacerlo mejor.

Que encontremos la felicidad en lo que hacemos y en nuestro futuro que es el de nuestros hijos y el de todo el país. Tengamos fe y esperanza en que algún día no muy lejano, nos entiendan.

Fuente: www.pregonagropecuario.com