En algunas aduanas del litoral argentino, se han detectado camiones cargados con mercadería Argentina que circulan hacia los pasos fronterizos desde el interior del país violando el acuerdo internacional de transporte terrestre.exp_id

Este gravísimo hecho, supondría una connivencia de diferentes actores de comercio exterior del sector privado como empresas de transporte internacionales, despachantes de aduanas y por supuesto los empresarios argentinos que, invadidos por una codicia desmedida, no toman conciencia de los riesgos que implican operar de esta manera; ya que solo les interesa disminuir los costos fobbing de exportación. En  las operatorias intervienen transportes con patentes extranjeras que ingresan al país para buscar mercaderías en plantas de nuestra región, y luego se dirigen hacia estas aduanas fronterizas. De esta manera, llegan a esas localidades cargados para hacer aduana, lo que implica una violación al art. 7 del acuerdo internacional de transporte (ATIT), que establece la prohibición de hacer fletes de cabotaje por empresas con patentes extranjeras. Si un camión es descubierto en estas condiciones, por órganos de control, se procede al decomiso de la mercadería y la unidad de transporte puede quedar detenida hasta por un año, tal como el diario Clarín mostro en la provincia de Misiones.

Además de los riegos que asumirían los empresarios para bajar ilegalmente sus costos, de exportación, esta situación afecta a aquellos empresarios que operan responsablemente y cumpliendo con todos los requerimientos de las aduanas y SENASA, como así también respetando el ATIT, y por ende, entendemos que estas irregularidades acarrean una competencia desleal de costos e incluso un perjuicio para los transportes de cargas argentinos.

Además existen otros pasos fronterizos, en el cual, las autoridades de aplicación de las exigencias sanitarias y otras no exige la aplicación de las normas vigentes en cuanto a los certificados que acompañan las diferentes cargas. Esto implica menores costos para aquellas empresas que hacen aduana en dichas localidades, contribuyendo de esta manera a la desigualdad de costos operativos para las empresas que hacen aduana en nuestra provincia.

Si queremos reglas de juego claras e iguales para todos, es necesario comenzar a reclamarlas, para que se corrijan estas irregularidades y exigir a los organismos locales que formen parte de esto y colaboren a revertir esta situación. Hoy se debe tener objeto el fomentar la ética laboral y la transparencia operacional y de esta manera obtener condiciones de trabajo más justos para todos los actores que formamos parte del comercio internacional.

Cr. Horacio Crenna – ESTUDIO CRENNA & ASOC.