Llegamos a Las Perdices, eran las 16:45 hs. y Claudio nos abría las puertas de su hogar para que, más que ser entrevistado, tuviéramos un ameno dialogo, con muchas anécdotas, de una duración cercana a las dos horas. Así es Claudio, una persona simple, sencilla y dispuesta a todo.

Un par de preguntas, relacionada a lo laboral (productor agropecuario) y deportivo, eran inevitables, por lo que empezamos con algunos interrogantes:

N y N: ¿Cómo haces para desarrollar la actividad empresarial y el deporte que tanto te apasiona?

CC: Lo más importante es el equipo de gente que uno tiene, donde nos conocemos desde hace años. David, el encargado del campo, hace 32 años que nos conocemos, hay confianza suficiente.

En épocas de entrenamiento han llegado a pasar más de 10 días sin ir al campo. Tengo como anécdota que cuando largó la siembra yo me fui a correr, a Mendoza, la Ruta 40. En esa semana, llegaba por la noche al vivac y telefónicamente, en 10 minutos, me pasaba el resumen de todo lo que se había hecho en el campo.

En estos casos, hay que dividirse en dos o en tres, porque uno también tiene familia y es muy importante para mi vida.

NYN: ¿De qué forma se complementan la familia y tu pación por los cuadriciclos?

CC: La familia es muy importante, si mi familia no puede seguro que soy capaz de desistir ir a una carrera. Por otro lado, mi señora es igual o más que yo de “fierrera”. Aquí historias tengo muchísimas, por ejemplo un día mi esposa se estaba yendo a correr a San Agustín y yo estaba en Salta terminando una carrera. Así que finalizó todo y automáticamente, en mi camioneta me vine a San Agustín, llegué el día domingo cuando la carrera ya tenía un día. Claramente es una familia que nos gustan los fierros pero lo mismo hay que sacrificar muchas cosas.

Cuando fuimos a correr el Dakar Series estuvimos los dos juntos, pero eso lleva consigo un movimiento de niñera y logística, para que nosotros podamos correr, pero que nuestros hijos estén bien.

NYN: Con relación a la vida empresarial, ¿desde hace cuánto tiempo estás trabajando en tus actuales empresas?

CC: Desde toda la vida, es la empresa de papá. Tuve una interrupción que puse una empresa metalmecánica – plegado de chapa- en Las Perdices entre los años 1995 a 2005. Pero después me dedique al campo, porque las dos cosas no se podían hacer.

NYN: ¿Cuáles son los valores qué se han ido formando entre el deporte y la empresa?

CC: En lo que tiene que ver con las carreras, destaco las amistades que he cosechado tanto a nivel provincial, nacional e internacional. Pero desde la parte laboral, lo más importante es lo que me enseño mi viejo. Él me enseño que hay que ser perfil bajo, pensando quién y en quién soy. Muchos van a la empresa y no se dan cuenta que soy dueño, hay que ser humilde.

Acotaciones del DAKAR…

Cavigliasso quedó ubicado en el tercer lugar del podio entre los argentinos del Dakar en cuadriciclos. Además de quedar el mejor cordobés de la competencia. “Yo tuve suerte” comenta el productor agropecuario. Estoy seguro que no voy a volver a correr en la misma categoría, conozco mis limitaciones.

El empresario ha tenido un año muy bueno, donde ha ocupado podios en prácticamente todas las competencias de la última temporada.

Anécdotas del DAKAR…

Venía a buena velocidad, pero detrás de mí venia Robby Gordon a altísima velocidad. Se me activó el center -significa que un auto o camión viene a mayor velocidad- y automáticamente me abro le levanto la mano y pasó. (…) Cuando llegamos al vivac Gordon se acerca y me dice gracias por hacerme la seña. Es todo un piloto.