cn_inCortesía natural es una empresa que nace a partir de la iniciativa de un grupo de amigos  impulsados por el deseo de difundir el consumo de alimentos respetuosos del ambiente y la salud; y a su vez brindar a los productores orgánicos un canal de comercialización alternativo para insertar su producción.

Noelia, una de sus dueñas, nos comenta que “todo comenzó cuando estaba realizando el Programa Amartya Sen en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNRC. En un taller en Bs. As. sobre responsabilidad social empresaria, la dueña de un restaurante-almacén de productos orgánicos nos habló de las bondades de estos productos y de su experiencia con ese emprendimiento. Si bien fue la primera vez que había escuchado hablar de alimentos orgánicos, la idea me cautivó desde un principio, y recuerdo que les comenté a mis compañeros que ese tipo de almacén no existía en Río Cuarto y que sería muy bueno para la ciudad un emprendimiento de este tipo para concientizar a la población acerca de los beneficios de los productos orgánicos”.

Así fue como convenció a un grupo de compañeros para que, desde el Programa que estuvieran desarrollando en la Universidad y con el apoyo y asesoramiento de una conocida consultora local de empresa familiar, hicieran un proyecto relacionado con los alimentos orgánicos.

Durante tres meses consiguieron que un grupo de consumo responsable, constituido por quince familias,  se comprometiera a consumir una canasta semanal de alimentos orgánicos producidos por productores locales. Como licenciada en economía la experiencia fue todo un desafío y también ¡todo un éxito! Pero no suficiente para la joven empresaria.

“Por ello, junto con mis socios, decidimos crear un almacén orgánico, no sólo para satisfacer una necesidad de alimentación, sino también para transmitir una filosofía de consumo diferente. Queremos que todos puedan experimentar una nueva sensación al comer alimentos que tienen como valor agregado la confianza, la calidad, el respeto y el compromiso” nos afirmaba, sin lugar a dudas, Noelia.

Antes de comentar los productos que se va a ofrecer en Cortesía natural, Noelia nos decía: “quiero comentarles a qué me refiero cuando hablo de productos orgánicos. Básicamente se dice que un producto es orgánico cuando en su proceso de producción no se utilizan insumos de síntesis químicas ni semillas genéticamente modificadas. Más precisamente, la producción orgánica descansa en los procesos ecológicos, la biodiversidad y los ciclos adaptados a las condiciones locales. Por ello los alimentos orgánicos son más sabrosos y nutritivos, y no contienen residuos de productos químicos”.

En Cortesía natural el consumidor no sólo encontrará un lugar para comprar alimentos de una gran variedad (aceites, aceitunas, arroz, fideos, azúcar, semillas, quesos, dulces, café, yerba, té, granolas, y mucha más) traídos de Misiones, San Juan, Córdoba, Buenos Aires y algunos de producción local, en su mayoría con certificación orgánica de OIA y Argencert, sino también un espacio donde interiorizarse sobre las características y origen de los productos que está consumiendo. Para ello pueden llegarse al almacén ubicado en calle French 1418 en los horarios de atención al público.

También ofrecen como servicio la posibilidad que pueda armar su canasta orgánica desde nuestra página web (www.cortesianatural.com.ar) y recibirla en su casa sin costo de envío. Este servicio es parte de la filosofía de Cortesía natural, además de ahorrarle tiempo y dinero al consumidor, quieren optimizar el uso de combustible. Si cada persona sale con su auto a buscar su compra semanal la contaminación generada es mucho mayor.

Finalizando la entrevista, Noelia nos comentaba que: “Espero con esta nota haber despertado la curiosidad y se animen a consultar nuestra página web o acercarse a nuestro local para solicitar más información y probar los productos. Algo que también creo importante de aclarar es que por lo general se asocia a los productos orgánicos con productos gourmet, y se piensa que su precio es muy superior al de los productos no orgánicos. Esto no es cierto. Cuando uno compra un alimento orgánico tiene que pensar que está adquiriendo un producto de mucha mayor calidad, totalmente inocuo y respetuoso del ambiente, este valor agregado no se puede medir ni comparar en pesos”.