Hoy es una moda las clases virtuales, zoom, meet y las infinitas plataformas digitales que tratan de unir puntos remotos. Sin embargo, ya en nuestra ciudad y hace casi una década atrás se comenzaba con conceptos como cursos virtuales y teleclases. Es por ello que entrevistamos a Santiago Martínez Pazo (SMP), socio y fundador de Red Avanzando.

Red Avanzando nace en el año 2013, con Santiago y dos compañeros, a raíz de encontrar una necesidad puntual, que yacía de la distancia generada en la educación en formato no-presencial. Los alumnos no suelen encontrarse contenidos, ni sentirse parte de las instituciones en las cuales llevan a cabo sus estudios terciarios/universitarios.

De allí el origen, del emprendimiento, que se encarga de unir la brecha de distancia, mediante el apoyo académico y la tutoría permanente para los alumnos que lo requieran. El estudiante de nuestra institución accede a un curso virtual determinado, donde encontrará material de estudio, teleclases de consulta, una tutora académica, un coach ontológico, y una atención especializada, por lo que es acompañado constantemente hasta que finaliza su objetivo (examen o graduación), y es acompañado las 24 hs, con un soporte académico, técnico y administrativo.

De esta forma consideran que aquellos estudiantes, pueden acelerar sus procesos de estudio, significando esto, un ahorro en cuanto a dinero, y principalmente en cuanto al tiempo invertido.

NyN: ¿Por qué empezar este emprendimiento?

SMP: El emprendimiento inicia principalmente por la experiencia de haberlo vivido en carne propia, recién comenzaba mis estudios universitarios (modalidad a distancia), y sentía la dificultad para progresar y avanzar. No encontraba soportes, no obtenía respuestas precisas, ni efectivas. Y la realidad que tuve la fortuna de encontrarme en el lugar indicado, con la gente indicada. Junto a mis dos compañeros reunimos, quizá de casualidad, las habilidades necesarias para iniciar este proceso. Por un lado, la gestión educativa, por otro la comercial/administrativa y por otro la técnica digital. La respuesta del público fue instantánea, y con aciertos y errores no tardamos mucho en introducirnos en el mercado, siendo de esta forma la primera institución netamente virtual, encargada de desarrollar sus cursos propios y gestionados 100% de forma autónoma.

Con el tiempo fue creciendo, mutando, avanzando y retrocediendo, como parte de todo proceso. Tuvimos la posibilidad de incubar nuestra empresa en Córdoba, de obtener premios y reconocimientos a nivel provincial y nacional, de ser contactados por Universidades e Instituciones internacionales, de forma que llegamos a tener eventos vinculados con Perú, Chile, España, Estados Unidos, entre otros.

Virtualidad y su razón de ser

La virtualidad fue la condición indiscutible a la hora de iniciar este emprendimiento. No había herramientas como las hay hoy en día, sin embargo, su intención nunca fue sectorizarse de forma presencial, ni abarcar un nicho de mercado tan pequeño. Los emocionaba soñar con el riesgo de llegar a todo el país y el único método era brindar un servicio completamente virtual, pensando en nuclear docentes aptos y capacitados, con cualquier alumno a lo largo y ancho del país, dónde el único requisito sea, tener internet y una computadora.

NyN: Por último, ¿Cómo contextualizar Red Avanzando con tu vida?

SMP: Iniciar Red Avanzando fue sin duda una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, estaba a punto de cumplir los 19 años, y me encontraba con dos opciones, dedicarme netamente a estudiar y seguir una vida programada y prefabricada, o tomar el riesgo de salir de la zona de confort y emprender.

Emprender es un sube y baja de emociones constante, se atraviesan picos muy extremos, tanto positivos como negativos, y uno esa adrenalina la disfruta, le emociona y lo apasiona.

Hoy en día los emprendimientos son una de mis pasiones, tengo la posibilidad de profesionalmente seguir vinculado con ese tema dentro de la Incubadora de Empresas del CECIS. Red Avanzando nos abrió las puertas a instituciones como el CECIS (donde hoy puedo seguir desarrollándome de manera profesional), Jóvenes Empresarios, diferentes incubadoras de todo el país, una red de vínculos enorme. Y lo principal, rodearme de gente impresionante, como lo son Mara, Emilia, Pamela, quienes son las principales autoras para que este sueño siga en pie.