Inaugurado el 9 de julio de este año, se presenta como una opción diferente a la oferta local, sin lugar a equivocarnos su concepto innova en todos los sentidos haciéndolo un espacio atractivo para comensales exigentes.

Se trata de una iniciativa llevada adelante por un grupo de amigos, entusiastas de la comida a las brasas y de los autos clásicos. El lugar está emplazado literalmente sobre un galpón, donde se transformo un taller de autos clásicos en un resto bar, respetando diversos aspectos de lo que conforma un verdadero taller de autos, como cartelería y luminaria.
Buscando lograr una variante al tradicional asado, quienes asistan podrán generar una experiencia distinta en nuestra Ciudad, enmarcando lo culinario en un ambiente cálido, rodeado de autos y motos clásicas que emulan un galpón.
En el lugar, además de esta ambientación, hay una exposición permanente de autos y motos clásicas, que van rotando con el correr de los meses, generando para aquellos entusiastas del automovilismo un espacio único para poder disfrutar.
Con cocina a la vista, sobre fogoneros y asadores, el objetivo es que los comensales puedan tener un contacto con la cocina, también logrado a través de los cortes que los propios parrilleros acercan a cada una de las mesas.
Para la primavera/verano está prevista la extensión del espacio al aire libre para poder disfrutar comida asada al costado de las parrillas del lugar.