Fue en el edificio de elevadores de granos, en el puerto local, a 76 metros de altura. Estará a prueba un año y ayudará a medir la posibilidad de aprovechar el viento.

Giacobone División Energía, empresa de Río Cuarto, fue protagonista de una importante iniciativa que se puso en práctica días pasados en Santa Fe, al haberse inaugurado un aerogenerador, el primero que se instaló en un edificio de altura dentro del ejido urbano de esa ciudad.

Se trata de la inicial prueba piloto que se realiza en esa provincia con el objetivo de testear la capacidad de generación de energía eléctrica a partir de la fuerza de los vientos.

Conforme con lo que pudo establecerse, se está ante un hecho inédito en toda la provincia de Santa Fe.

El aparato que se instaló en el edificio de los elevadores de granos del puerto santafesino es un Eolux de 1,2 kilovatios de potencia y fue provisto, en comodato por un año, por el titular de la firma, Juan Giacobone.

“Agradecí a Bonfatti y a la gente de la Secretaría de Energía de la provincia por el ejemplo que están dando. Instalar un aerogenerador y testear con él el potencial del viento para poder aprovecharlo en edificios altos y, en un futuro no muy lejano, poder conectarlo a la red para proveer energía, es un beneficio muy grande”, fue la respuesta de Giacobone al ser consultado sobre su conversación con el gobernador de Santa Fe.

“El principal beneficio es que el viento es una fuente de energía renovable y limpia. En primera instancia se estima que el equipo generará unos 1.100 kilovatios hora año, evitándose emitir más de 0,6 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera al año”, explicó Giacobone, quien añadió que es la primera vez que instala uno de sus productos a más de 76 metros de altura, en un edificio”.

Según comentó el empresario riocuartense, el proyecto -originado en la Subsecretaría de Energías Renovables- tiene como finalidad observar el comportamiento de estos equipos en función del recurso eólico local y analizar la tecnología de control automatizado que permite inyectar la energía en la red interna del edificio de los elevadores de granos del puerto local.

El control automatizado cumple con las normativas europeas de seguridad en la inyección de energía a la red pública. Por lo tanto, esta situación se evaluará durante un año con miras a la futura generación distribuida de energía eléctrica en pequeñas potencias, como ya es habitual en los países más avanzados en el tema.

Si los resultados del proyecto son positivos, el Estado provincial puede llegar a dar el primer paso para que todos los edificios públicos de altura tengan su propio aerogenerador. Lo mismo podría suceder con las administraciones municipales de las principales ciudades de la provincia que cuentan con este tipo de construcciones. La implementación a gran escala de estos dispositivos puede significar, a largo plazo, un beneficio económico, una reducción de la presión que ejerce la demanda eléctrica sobre la red en los momentos pico y, además, un aporte al cuidado del ambiente.