El planeamiento estratégico está definido como el proceso mediante el cual una organización define su visión de mediano y largo plazo y las estrategias para alcanzarlas a partir del análisis de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Dichas estrategias se descomponen en elementos individuales denominados Factores de Éxito.

Por otro lado, el Cuadro de Mando Integral (CMI), concebido originalmente por Kaplan y Norton, es un sistema de indicadores que miden la concreción o no de dichos Factores de Éxito. Es de sencilla interpretación pero requiere de un proceso de diseño inteligente.

Los indicadores están agrupados en Perspectivas, y si bien depende de cada empresa, Kaplan y Norton indican que en la mayoría de los casos cabría delinear estas cuatro Perspectivas: Financiera; Clientes; Procesos Internos; Aprendizaje y Desarrollo.

Cabe señalar que es imprescindible para una correcta implementación de un CMI, contar con un proceso administrativo que se retroalimente con información precisa y oportuna. Allí es donde entra en juego la Inteligencia Empresarial (IE) o Business Intelligence por su denominación en inglés.

La IE es la habilidad para transformar los datos en información, y la información en conocimiento, de forma que se pueda optimizar el proceso de toma de decisiones en los negocios. Es un conjunto de metodologías, aplicaciones y tecnologías que permiten reunir, depurar y transformar datos de los sistemas transaccionales e información desestructurada (interna y externa a la compañía) en información estructurada para su análisis de una manera muy potente para que el empresario pueda de una manera amigable conocer cómo se comportan las variables de su negocio, en todas sus dimensiones y en tiempo real.

Todos sabemos que estamos en la era de la información, de las redes sociales, del Internet de las cosas. En las organizaciones cada vez se cuenta con mayor cantidad de datos que están de manera caótica, amorfa, hipertrófica. A este fenómeno se lo llama Big Data. La IE nos brinda las herramientas para poder transformar ese océano de información en algo inteligible para el cerebro humano, en este caso, del empresario.

Es el complemento perfecto para el CMI, ya que a través del diseño de una solución de IE se podrá monitorear de manera automática y en tiempo real, el comportamiento de aquellas variables críticas identificadas en el mapa estratégico. A modo de ejemplo, se pueden visualizar en una misma pantalla las ventas de la empresa en sus distintas dimensiones (cliente, producto, vendedor, sucursal, localización geográfica, condición de venta, etc), interactuando entre las mismas con filtros cruzados, o recorriendo los distintos niveles de detalle que ofrece cada una.

Existen diversos softwares de IE. Los más conocidos y líderes del mercado actualmente son los que proveen Microsoft, Tableau, y Qlik. En especial Microsoft cuenta con el conocido Excel, y hace pocos años sumó a su plataforma el potente POWER BI, cuya versatilidad permite poder usarlo aún en pymes.

Es el momento de no quedar fuera de juego. Otras empresas ya lo están haciendo, lo que representa una potencial ventaja competitiva.