La criptomoneda, también llamada moneda virtual o criptodivisa, es dinero digital. Eso significa que no hay monedas ni billetes físicos — todo es en línea. Por ejemplo, se puede transferir una criptomoneda a otro en internet sin intermediarios, como un banco.

Las criptomonedas…
Se pueden usar para hacer pagos rápidos y evitar los cargos de transacción.
También se pueden adquirir como inversión, con la esperanza de que aumenten su valor.
Se pueden comprar con una tarjeta de crédito o, en algunos casos, a través de un proceso llamado “minería”.
Se almacenan en un monedero o cartera digital, ya sea en línea, en su computadora o en otro soporte físico.
No están respaldadas por un gobierno!: Las cripto-monedas se almacenan en línea y no tienen las mismas protecciones que tiene el dinero depositado en un banco. EL almacenamiento está a merced de la compañía que lo provee e incluso de ataques informáticos.
El valor cambia constantemente: El valor de una criptomoneda puede cambiar cada hora. Una inversión que hoy puede tener un valor de miles de dólares mañana podría valer solo cientos de dólares y si el valor baja, no hay garantía de que vuelva a subir.
Las más conocidas son Bitcoin y Ether, pero se continúan creando nuevas.