Desde siempre el comercio internacional se debate en términos de competitividad.

En este sentido tanto los organismos internacionales en sus diferentes ámbitos, como los países y dentro de estos sus empresas hacen tremendos esfuerzos para optimizar sus procesos, tanto en inversiones como capacitación e innovación, en búsqueda de la llamada “competitividad”. 

Si los productos finales tienen como destino el mercado local o doméstico seguramente esos esfuerzos se trasladan a sus precios de mercado y probablemente su cuota de mercado crecerá. En igualdad de condiciones de calidad, tiempo de entrega y principalmente precio, sus clientes potenciales se interesarán y colocarán nuevas órdenes de compra y los tradicionales seguirán siendo fieles con sus compras habituales.

En cambio, si el destino final de sus productos es el mercado internacional, se agrega una variable trascendente al momento que el cliente de otro país analice la posibilidad de compra. Se trata del precio final que deberá pagar el cliente en el país de destino.

En este sentido, el factor determinante es la logística, que en este caso trasciende el mercado local para expandirse a la geografía de todo el mundo. Hablamos de 164 miembros más 23 observadores.

Esta logística – referida a la vinculación entre los 187 países- en sus diferentes modalidades – tierra / aire / agua constituyen un adicional fundamental para valorar la competitividad local en términos de compras efectivas reales por parte de otros países.

Por lo tanto, este costo agregado que depende de múltiples factores entre ellos la distancia geográfica de entre los países de producción y de consumo agregado a la disponibilidad de medios de transporte ágiles para los envíos transforman a la logística en un factor determinante para que la ansiada presencia de productos en otros países pueda concretarse.

En general las empresas delegan en freight-forwarders internacionales el compromiso de esos movimientos. Y así lo están haciendo actualmente. La pregunta es si lo hacen con la misma eficiencia que las empresas desarrollan sus productos puertas adentro.

En el caso de Argentina, por su posicionamiento geográfico muy lejos de los países meta de destinos (Estados Unidos, Unión Europea, países asiáticos) ocurre que los costos de transporte y seguros internacionales insumen un costo mayor que el mismo producto y claramente esto va en detrimento de la competitividad efectiva en el punto de compra o consumo. 

Si en igualdad de condiciones alguno de los demás 186 países está más cerca geográficamente o los circuitos de transporte son más efectivos (por mayor frecuencia o disponibilidad) o la articulación del transporte multimodal es más económica es muy probable que nuestra oferta en término de precio final en el cliente no sea interesante y no se concreten ventas.

Esto da origen a la necesidad de capacitarse en términos de logística en un escenario mucho más amplio y con muchas más movilidades que lo habitual. Y el desafío es optimizar esa logística entre todos los países del mundo. Una logística global.

En este sentido, en un mundo muy complejo, cambiante, tenso e interconectado la logística global tiene que dar respuestas a retos tremendos y crecientes necesitando, por lo tanto – además del uso eficiente de las nuevas tecnologías- expertos cualificados que sean capaces de diseñar circuitos logísticos inteligentes para cada combinación: “Producto- Exportador-Importador” entre todos los países del mundo.

Los procesos de entrega de productos son cada vez más intensos, desde las cadenas Justo a Tiempo de las automotrices globales, a las distribuciones por “Black Friday”. El Black Friday es el día después del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos que, inaugura la temporada de compras navideñas con significativas rebajas en las tiendas minoristas las cuales se nutren de proveedores de diferentes países del mundo, en especial de China. 

Pero hasta aquí tenemos solo la curiosidad del evento. Hablemos de lo que implica en Logística Global. Los datos de ventas demuestran que en estas fechas el volumen de movimientos llega a quintuplicarse, siendo necesario contar con operadores logísticos capaces de asumir la demanda y garantizar las entregas. No importa cual es país de origen. Muchos de estos envíos son de empresas y centros de distribución dentro del mismo país, pero en más del 50% de los casos son originados en otros países. Debe existir una Logística Global inteligente anticipada para poder cumplir con los pedidos.

En 2020 se seguirán desarrollando avances tecnológicos para la Logística Global en los campos de la robótica, la inteligencia artificial, la visibilidad de la cadena de suministro y la integración de sus componentes, la aparición de la logística verde, etc.

Los nuevos profesionales deberán aportar su mayor esfuerzo a un mundo logístico cambiante, digital y revolucionado pero cada vez más al servicio del cliente. Entendiendo al mismo como cliente global.

La Universidad Siglo 21 ha desarrollado la carrera de Licenciatura en Logística Global como pionera en esta temática en Latinoamérica. Los nuevos profesionales tendrán el mundo global para desarrollar su profesión. Esto es desafiante y apasionante. El mundo global los espera.

 

Ing. Carlos Savi

Director de carrera Licenciatura en Logística Global

Universidad Siglo 21.