En los últimos días, las góndolas de las cadenas de supermercados comenzaron a lucir nuevos artículos, algunos que compiten con los de producción nacional y otros que no tienen competencia. En promedio, cuestan entre un 10 y un 20 por ciento más caro que los elaborados en la Argentina.

Los nuevos productos importados que comienzan a verse son lácteos (en su gran mayoría quesos especiales), embutidos, fideos, galletitas, sopas, aderezos, conservas, productos de snack, enlatados, vinos, cervezas, gaseosas y espumantes, detalla el diario Ámbito Financiero.

Y añade que las próximas liberaciones de importaciones podrían avanzar en arroces, azúcar, aguas minerales y productos de mediano valor. Los artículos premium hoy tienen precios libres para que los comercios puedan ofrecerlos a los valores que quieran.

Además, están fuera de los acuerdos de congelamiento, por lo que toda la ganancia entre costos y ventas quedará para los privados. Mientras tanto, aún no hay fecha definida para el comienzo del sistema de la Supercard, aunque el Gobierno estimaba que entraría en vigencia hoy.

La autorización para subir el ritmo de ingreso y venta de un porcentaje chico de artículos importados fue acordada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con las cadenas Carrefour, Cencosud (Jumbo, Vea y Disco) y Walmart  a fin de controlar la inflación y mantener la rentabilidad de los supermercados garantizando, a su vez, continuar con el congelamiento de precios.

Hace sólo un año y medio, precisamente, la primera mercadería que Moreno había prohibido entrar al país eran los productos importados.

Fuente: www.infobae.com