Hemos conversado en columnas anteriores de la importancia de poder asistir en momentos de tomas de decisiones y esto implantado en el marketing o procesos de compra física o digital tiene varios ribetes que bien vale la pena explorar y desarrollar.

Un caso práctico muy simple es la experiencia en góndola de algún híper-mercado de herramientas o construcción, aunque muchas veces “Solo estoy mirando” nos exima del asesoramiento, otras tantas veces, necesitamos que nos auxilien en la difícil decisión de que: si vamos por la marca, o por las funciones y el precio más conveniente.

Aquí un hito importante que en volumen o panacea de ventas puede pasar desapercibido, pero… ¿Si se nos escapa una venta de cada 10? Y si nuestro presupuesto en anuncios solo alcanza para llamar la atención de 10 clientes potenciales y a 5 de ellos le pasa lo mismo por no tener la suficiente información para elegir y comparar prestaciones o un asesor en línea para romper esos miedos? Si algo de esto sucede un cliente indeciso puede convertirse en un caso testigo donde tu producto o proceso de ventas muestra un Punto de Fricción.

Puntos de fricción siempre existirán si hay una relación e interacción, ahora bien ¿Cómo resolverlo si no estamos monitoreando esos pasos que marcarán el avance hacia una venta? Incluso en entornos digitales, no estar atentos puede potenciar limitaciones técnicas o conceptuales de nuestra propuesta.

Pasado en limpio…

Los nuevos modelos promueven herramientas que deberás usar para entender el viaje del consumidor 🚀 y como darle soporte en los momentos difíciles.

Como no sobran recursos y los equipos de venta normalmente tienen objetivos más vinculados al cierre de operaciones, podemos dar uso al soporte de las tecnologías, que alimentadas con experiencias y el continuo aprendizaje que las caracteriza, podrán acompañar al consumidor, incluso a un nivel de personalización muy importante, hasta que el caso llegue a manos de una persona.

¿Dónde aplica y como beneficia la practica?

La automatización con IA (Inteligencia Artificial) hará que todos los trabajos que dependen, en gran medida de la información, sean más productivos y los flujos de trabajo más inteligentes, contribuyendo a mejorar el rendimiento de los profesionales y las empresas.

Los chatbots son un claro ejemplo de aprendizaje y facilitación incluso, han sido ideados para entender, responder y aprender en cada momento que se les requiera.

En la actualidad, podemos entrenar, según sea cada caso, a diversos bots para dar respuesta a diferentes preguntas a través del procesamiento del lenguaje natural. Una vez que el bot se ha puesto en forma, entra en acción. Los bots potenciados por la IA ofrecen asistencia instantánea y personalizada, favoreciendo el flujo de “lo que sigue”, después de lo que ya está resuelto.

Para que la organización aproveche al máximo esta moderna infraestructura es fundamental preparar la arquitectura de información, o el set de datos, que hacen de tu tarea “un diferencial”, o que promuevan resolver inquietudes que, de suceder de manera ágil, colaboraran a que el cliente valore tu solución y opte por tu propuesta.

Por: Gastón Paisio