Ante el escaso éxito y la falta de tiempo producto de la pandemia, operadores inmobiliarios solicitan extender el beneficio.

Desde diversas Cámaras relacionadas al sector de la construcción e inmobiliario expresaron su preocupación ante el próximo vencimiento del denominado blanqueo de capitales, y piden “pronto tratamiento” al Congreso de un proyecto de extensión en el plazo del beneficio para sumar más interesados al considerar que se trata de una herramienta que permite dar impulso a la economía. Sostienen que es indispensable prorrogar el beneficio por 90 días en este contexto de incertidumbre.

Un sondeo realizado por el Observatorio Inmobiliario de Camesi (Cámara de empresas de servicios inmobiliarios) sobre más de 3 mil operadores inmobiliarios en todo el país durante los últimos días de junio, reveló que el 75% de los encuestados considera necesario extender el plazo del blanqueo y el 66% opina que esta política reactivará el mercado inmobiliario.

Puntos del blanqueo

Recordemos que mediante La Ley 27.613 de “Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda”, o blanqueo, se promulgo esta medida originalmente en marzo pero su reglamentación demoró bastante tiempo. En concreto, se habilitó una nueva posibilidad de blanqueo de fondos no declarados para aplicar exclusivamente a inversiones de construcción, en obras nuevas o con un desarrollo inferior al 50%.

Asimismo, la norma dispuso ciertos plazos con diferentes alícuotas a pagar por el capital exteriorizado. El primero era de 5% del total ingresado al sistema desde la sanción hasta el 10 de mayo. Este primer lapso ya venció y la posibilidad de ingresar fue baja porque la reglamentación de AFIP y el Banco Central se demoraron bastante y solo quedaron tres días para entrar.

El plazo vigente original es hasta el 9 de junio, en donde la alícuota asciende a 10%. A partir de esa fecha y hasta el 9 de julio, el impuesto escala hasta el 20% para aquellos que ingresen al régimen hacia el final de los cuatro meses que durará el blanqueo.

La situación local

Extra oficialmente – y sin cifras concretas – , diversos operadores y constructores de nuestra Ciudad afirman que ha tenido baja adhesión este blanqueo. A diferencia de blanqueos anteriores, y ante una economía con alta incertidumbre y recesiva,  el inversor promedio muchas veces prefiere quedarse con liquidez no declarada a ingresar en proyectos inmobiliarios “al pozo”, donde desconoce en qué términos y cuando concretamente recuperara su capital exteriorizado

También cabe agregar que muchos inversores interesados, ante la demora en l reglamentación, optaron por esperar una prorroga,

En el momento de instrumentación del blanqueo, los desarrolladores debían hacer un Registro de Proyectos Inmobiliarios aptos para exteriorizar los fondos. Si la inscripción en el Registro es aceptada, se generará un “Código de Registro de Proyecto Inmobiliario” y la AFIP emitirá una “Constancia de Registración de Proyecto”. El Código deberá ser consignado en las declaraciones juradas de los inversores para para gozar de los beneficios vinculados al Impuesto sobre los Bienes Personales, Impuesto a las Ganancias y/o Impuesto a la Transferencia de Inmuebles de Personas Físicas y/o Sucesiones Indivisas. A nivel local, según pudimos investigar, no hay gran cantidad de proyectos en esta situación, cuestión que también limita al potencial inversor.

El blanqueo en comparación con anteriores

El objetivo oficial inicial de esta inciiativa era una entrada al sistema de US$ 5.000 millones, pero esa cifra no sería lo que finalmente se recaude. Para tener una comparativa, un sinceramiento anterior – de escaso éxito  pero mas amplio y en otro contexto macro económico – , como los Cedines de 2012, captó USD 2.300 millones. En tanto, el blanqueo realizado por Mauricio Macri (reunió USD 116.800 dólares millones) fue uno de los más exitosos de la historia gracias a la inviolabilidad que prometían de los datos de los blanqueadores. Además, en aquel momento, se ajustó a la baja las alícuotas de Bienes Personales para incentivar aún más a los que tenían dinero fuera del sistema.

Si bien la ley, a diferencia del blanqueo de 2017, apunta a un sector puntual que genera reactivación y mano de obra, para el inversor en general es percibido como  una inmovilización de fondos (otra gran diferencia con 2017, donde el blanqueo permitía dejar fondos líquidos, incluso en el exterior)

Aunque esperan que esta herramienta permita que quienes disponen de ahorros no declarados sean volcados finalmente en el segmento, algunos protagonistas esgrimen que falta el clima de negocios necesario que invite a blanquear.

Por: Cr. Federico García Córdoba