Cultura Co Working
Los argentinos pasan alrededor de 48 horas semanales en la oficina. De este modo, el ambiente
laboral supone uno de los ejes más importantes, cuyo impacto determina la productividad del
trabajador. Por qué son cada vez más los que apuestan por la modalidad de trabajo colaborativo y
cuáles son sus grandes beneficios

Factores determinantes del bienestar en el ámbito laboral
Entre ellos figuran los principales componentes estructurales y los detalles del ambiente:
temperatura, concentración de dióxido de carbono, intensidad de la luz, ergonomía y
mantenimiento, por nombrar algunos. Cuando estos aspectos no se tienen en consideración, se
puede dejar lugar a la fatiga visual, el agotamiento, el estrés, los dolores de cabeza, la falta de
atención y hasta la desmotivación. Todo esto se verá reflejado en el desempeño.
Alquileres a corto plazo, ubicación premium y adaptación al cliente son la clave del éxito de un
fenómeno que se consolida gracias a la eclosión de los trabajadores autónomos y nuevos hábitos de
movilidad. “Es un cambio de paradigma”, resumen los expertos, que vinculan esa efervescencia a la
“sociedad líquida”.

Nuevo paradigma y urbanización!
Un informe realizado por WeWork sobre el impacto económico y social de esta organización en 75
ciudades, incluyendo Argentina, determina que el coworking ayuda a las personas y empresas a
prosperar, reactiva los vecindarios y acelera el crecimiento económico de las ciudades.
El estudio señaló que este tipo de oficina es 2,5 veces más eficiente con sus espacios que una
convencional. El aumento de la densidad y el uso eficiente de los bienes raíces pueden reducir la
huella de carbono de una ciudad, poniendo a disposición espacios en los vecindarios sin necesidad
de una construcción adicional.
A esto se suma que el 75% de los miembros de Buenos Aires utiliza formas sustentables para
moverse como la bicicleta, transporte público o a pie. El 27% de los miembros dejó de ir a trabajar
en auto cuando se mudó a este tipo de espacios.

Fuerza y cultura que transforma
El rápido crecimiento de la industria del coworking o la inclusión de empresas proptech en el
universo de la compra y venta de inmuebles, son alguno de los factores que han forzado al mercado
del real estate a marcar una nueva hoja de ruta de cara a los próximos años. Está claro que el
coworking ha impactado y lo seguirá haciendo en el sector inmobiliario, pero ¿cómo y en qué
aspecto se está viendo afectado el real estate?
Muchas propiedades antiguas con buenas localizaciones están siendo adquiridas y rehabilitadas para
la apertura de estos centros de trabajo colaborativos. Espacios desaprovechados en centros
comerciales y en otras localizaciones apartadas de pleno centro de la ciudad están reinventándose
para convertirse en coworkings.
La consultora americana Gartner afirmaba en su informe titulado “Estrategia de integración del
coworking en el real estate” que el coworking es una opción muy atractiva para pequeñas y
medianas empresas, así como startups que no dispongan de liquidez suficiente como para hacer
frente al alquiler de una oficina completa.

Small Data:
Entre 2017 y 2020 se cuadruplicarán los coworking, según Emergent Research. Estas cifras tendrán
un impacto directo en el mercado inmobiliario durante los próximos años
Más allá de las emergentes tecnológicas
Más allá de las empresas emergentes, ahora también bancos y gigantes tecnológicos comienzan a
desplazar algunos departamentos en las oficinas compartidas. Esperan que los empleados puedan
enriquecerse de la creatividad del coworking. Por ejemplo, en el intercambio entre ámbitos
profesionales diferentes.

Rangos y profesiones
Entre las profesiones que frecuentan los coworking destacan las que se dedican al mundo de la
creación, el diseño y las nuevas tecnologías, como arquitectos, ingenieros o programadores. Se trata
de trabajadores autónomos y jóvenes emprendedores, sobre todo de entre 20 y 30 años, con
estudios universitarios. Un colectivo que este año ha crecido en un 7%.

 

Por: Gastón Paisio